Aprende de tu pasado y dirígete hacia el futuro

Todos tenemos un pasado lleno de cosas buenas y alegres, pero también de cosas malas y dificultades que nos afectan más de lo que deberían en nuestro presente más inmediato… experiencias que en ocasiones, vuelven a renacer…

¿Cuántos fantasmas del pasado siguen atormentándote ahora? ¿Tienes algo que te bloquea? Piensa si quieres vivir así siempre, cargando con esos miedos, esas situaciones traumáticas que han quedado atrás, pero que tú revives en tu presente de forma aparentemente inconsciente.

No soltar el pasado es algo que evita que sigas avanzando en tu vida, te bloquea y te paraliza en muchas ocasiones. Por eso, debemos aprender a mirar a nuestro pasado como una oportunidad de aprendizaje.

Tu pasado es una experiencia valiosa

A veces, miramos a nuestro pasado como algo odioso, algo que querríamos cambiar, que daríamos lo que fuera por volver atrás y volver a vivirlo, pero de otra manera. ¿De verdad tú cambiarías tu pasado? Si piensas en cambiar tu pasado no estás en el camino correcto. No podemos volver atrás. Cada minuto que pasa nos aleja de ese pasado que nunca volveremos a recuperar. ¿De verdad es necesario estar retorciéndonos en algo que no podremos de ninguna forma cambiar?

En ocasiones nos sentimos bajos de autoestima y tristes por eso que no podremos modificar. Pero, el primer paso es aceptar que esto ¡es así! No hay manera de volver atrás, ¡asúmelo! Los cambios del pasado son imposibles.

Una vez asumido, ya te encuentras en el camino correcto para ver todo ese pasado que has dejado atrás como una experiencia valiosa. Debemos aprender a ver lo bueno de todo lo que hemos realizado, aunque nos hayan ocurrido cosas malas, ¿qué te ha enseñado eso? Todo nos marca, pero absolutamente todo. Toda experiencia cambia nuestra vida y debemos abrazar esto como algo que nos hace avanzar, madurar y mejorar como personas.

¿Vas a seguir lamentándote por todo lo negativo que ha sucedido en tu pasado? En absoluto. Míralo bien. ¿Cuánto has aprendido? Gracias a ese pasado eres lo que eres hoy en día. Aprovecha tus experiencias para ser mejor hoy y mañana. Aprovéchalas porque con ellas podrás aprender.

Una vez que has aceptado que no puedes seguir pensando en ese pasado que ya pasó, pues no podrás cambiarlo, es el momento de pensar en tu futuro. Tu futuro es como una hoja en blanco, no sabes lo que va a pasar, pero lo que sí es cierto es que lo que hagas hoy es lo que lo marcará. Al igual que tu pasado ha marcado tu presente, así tu futuro se verá marcado por el aquí y el ahora. Aprovecha para aprender de tu pasado, ser mejor persona ahora y redirigirte a tu futuro. No te permitas continuar llevando a tus espaldas frustraciones y cosas que deberías haber dejado en el pasado, ¡no te lo mereces! Piensa en lo siguiente: ¿quién quieres ser?, ¿qué vas a hacer? En tus manos está decidir cómo quieres ser en tu futuro, cómo quieres que sea.

¿Quieres seguir llevando cargas o vivir la vida libremente? El futuro es tuyo y de nadie más. Así que empieza hoy a caminar por el sendero que te llevará a ese futuro que tanto deseas. Es muy importante que lo visualices y que, a pesar de las dificultades y cosas negativas que puedan suceder, sigas adelante sin desviarte.

¿Ya sabes cómo quieres que sea tu futuro? Visualízalo y libérate de todo aquello que pueda frenarte en todo lo que quieras alcanzar, en lo que quieras convertirte. Piensa que cada momento que pasas en tu pasado es un momento que pierdes y que podrías aprovechar con tu presente o tu futuro.

Aprende de tu pasado, ¡siempre hay algo bueno que sacar de todo lo malo!De verdad… incluso lo malo te ha enseñado cosas, solamente tienes que reflexionar sobre ello, verlo con una perspectiva de aceptación, asimilación y aprendizaje.

Halloween o Noche de las Brujas

Halloween o Noche de las Brujas es una fiesta proveniente de la cultura celta que se celebra en la noche del día 31 de octubre. Los niños se disfrazan para la ocasión y pasean por las calles pidiendo dulces de puerta en puerta. Después de llamar a la puerta los niños pronuncian la frase “Truco o trato”o “dulce o travesura” y “Dulce o truco”. Si los adultos les dan caramelos, dinero o cualquier otro tipo de recompensa, se interpreta que han aceptado el trato. Si por el contrario se niegan, los chicos les gastarán una pequeña broma, siendo la más común arrojar huevos o espuma de afeitar contra la puerta. Halloween es una derivación de la expresión inglesa All Hallow’s Eve (Víspera del Día de los Santos). Se celebraba en los países anglosajones, principalmente en Canadá, Estados Unidos, Irlanda y el Reino Unido. Pero actualmente se celebra en casi todos los países occidentales con mayor o menor presencia.

Sus orígenes se remontan a los celtas[1] , y la fiesta fue exportada a los Estados Unidos por emigrantes europeos en el siglo XIX,más o menos hacia 1846. La fuerza expansiva de la cultura de EE.UU. ha hecho que Halloween se haya popularizado también en otros países. El día de Halloween, en tiempos modernos se considera una fiesta estadounidense.

La historia del Halloween se remonta a hace más de 2.500 años, cuando el año celta terminaba al final del verano, el preciso día 31 de octubre de nuestro calendario. El ganado era llevado de los prados a los establos para el invierno. Ese último día, se suponía que los espíritus podían salir de los cementerios y apoderarse de los cuerpos de los vivos para resucitar. Para evitarlo, los poblados celtas ensuciaban las casas y las “decoraban” con huesos, calaveras y demás cosas desagradables, de forma que los muertos pasaran de largo asustados. De ahí viene la tradición de decorar con motivos siniestros las casas en la actual víspera de todos los santos y también los disfraces. Es así pues una fiesta asociada a la venida de los dioses paganos a la vida.

El recorrido infantil en busca de golosinas probablemente enlace con la tradición neerlandesa de la Fiesta de San Martín.

Halloween es una fiesta basada en el miedo, la muerte, los muertos vivientes, la magia negra y los monstruos místicos. Los “personajes” que se suelen asociar a Halloween incluyen a los fantasmas, las brujas, los gatos negros, los trasgos, los banshees, los zombis y los demonios, así como ciertas figuras literarias como Drácula y el monstruo de Frankenstein.

Los celtas solían disfrazarse con pieles de animales el 31 de octubre y así no ser descubiertos por los espíritus que, según ellos, esa noche recobraban vida. De ahí la costumbre actual de disfrazarse ese día. Los colores tradicionales de Halloween son el negro de la noche y el naranja de las primeras luces del día. Los símbolos de Halloween también incluyen elementos otoñales como las calabazas y los espantapájaros.

La celebración del día de Halloween ha sido integrada en otras culturas no anglosajonas, casi desplazando los ancestrales ritos del Día de Muertos.

No dejes escapar a las personas que hacen bonito tu mundo.

Las personas que hacen bonito tu mundo son aquellas que permanecen. O sea, quienes te reconfortan, te sacan sonrisas, te sosiegan y te mantienen fuerte ante la vida. Con ellas las relaciones son sólidas, consistentes y leales.

La gente bonita es la sincera, la que aprieta la mano y cuando mira a los ojos llega hasta el corazón. Su sola presencia emociona, porque respetan, porque no juzgan y porque siempre dan la cara. Por eso son las personas que hacen lindo nuestro mundo.

HAY PERSONAS QUE NOS ENCANTAN.
No por nada en concreto, sino porque nos ofrecen confianza y placidez. Son relaciones que se cultivan en los pequeños detalles, sinceras y verdaderas. Son aquellas que se pueden alimentar con miradas de complicidad y pequeños gestos, pues cada detalle se convierte en una gran obra.

Estos sentimientos suelen ser recíprocos y hay ciertas reglas no escritas que prevalecen entre ellos. Sin embargo, muchas veces se nos olvida que los “te quiero” también hay que pronunciarlos y que la gratitud es el mejor alimento para el alma.

Así es que con frecuencia descuidamos algo tan importante y vital como es la demostración del afecto y la atención a las necesidades afectivas de nuestras parejas en este baile de la vida.

LO QUE SE DESCUIDA, SE PIERDE.
Se dice que el amor dura tanto como lo cuidemos y lo cuidamos tanto como lo queremos. Así, si bien somos humanos y a veces cometemos errores que pueden llevar a equívocos en relación de nuestro afecto, lo cierto es que no podemos permitirnos dejar escapar a las personas valiosas.

Tristemente es común que ignoremos a personas importantes por pura desidia, por falta de tiempo o por cierto desinterés teñido de egoísmo. Solemos cometer el error de no dedicar el tiempo necesario a “demostrar” a esas personas lo importantes que son.

Así, también es probable que en algún momento hayamos sentido que alguien nos deja de lado y nos hayamos vuelto locos intentando comprender qué ocurría. Este sufrimiento es innecesario y podemos evitarlo de muchas formas. Veamos algunas:

-Generalmente basta con unas palabras que hagan comprender que la ausencia o la distancia no significan jamás el olvido y que a pesar del “abandono temporal”, la presencia permanece.

– Aún así, demostrar a alguien que nos importa es algo que lleva tiempo y que hay que construir poniendo especial cuidado en que la relación sea saludable y que esté alejada de dependencias y excesos emocionales.

–Cada ladrillo debe estar elaborado con la más absoluta sinceridad; esto es sin egoísmos ni segundas intenciones. Así, tenemos que tener en cuenta de que no debemos crear necesidades, ni siquiera la de la compañía.

-Esto se logra a través de la comunicación y la expresión sincera tanto de nuestros pensamientos como de nuestros sentimientos. Como es natural debemos hacerlo siempre planteando que somos nosotros quienes nos sentimos así, no la persona que tenemos delante la culpable del malestar o, incluso, del bienestar.

O sea, que si te sientes incómodo o incómoda lo plantees sin culpabilizar y comprendiendo que los problemas siempre son de dos. Esto ayudará a que la relación no se enfríe de manera innecesaria y que se fundamente en la confianza y la sinceridad.

–Las relaciones necesitan del tiempo y de las experiencias para nutrirse, sustentarse y crecer. Si dejamos de dedicar tiempo, mostraremos falta de interés y, como consecuencia, alejaremos a aquellas personas imprescindibles.

En mi vida quiero personas que sumen, no que resten

No dejes que se pierda tu esencia. Intenta no perderte entre la gente, pues cada vez desconocemos más a los que nos rodean. No te desveles ni te deshagas de tu esencia aunque lo que estás viviendo te atormente. No cambies ni te transformes sino es porque has asumido una buena lección.

Tu corazón es hermoso así, no permitas que las personas resten o dividan tu vida. Ama tu interior y mejórate cada día, pero no consientas perder tu esencia. Si ella desparece, serás solo alguien más y aquellos que te quieren y te valoran no podrán distinguirte.

El dolor que causa aquello que nos anula a veces es insoportable
Nadie quiere tener a su lado personas que le anulen o que boicoteen su crecimiento personal. Todos queremos a nuestro lado personas que nos ayuden a sumar experiencias y buenos sentimientos.

Es como el yin y el yang, la tristeza y la alegría, la noche y el día. Los aciertos requieren de los errores de la misma forma que sumar no tendría sentido si nunca hubiese nada que restar. Y es así como somos las personas, a veces blanco, a veces negro y, en otras ocasiones, de colores.

Nadie es totalmente bueno o totalmente malo
Aún sabiendo que no podemos ser todo o nada, no podemos dejar al descubierto nuestro bienestar, tenemos que protegerlo de daños que pueden ser evitables y previsibles.

Para eso debemos solemos una especie de balanza emocional. A un lado ponemos todo aquello generado por los demás que es negativo y que sobra. Al otro lado colocamos lo bueno y lo positivo que podemos encontrar en nuestro camino.

Como es obvio, deberemos sopesar emocionalmente a cada persona por separado teniendo siempre en cuenta la situación física y emocional de las personas afectadas, así como, por supuesto, el contexto.

Queda a la vista que no es nada fácil utilizar nuestra balanza, pues hay cientos de factores que no podemos controlar y que son totalmente subjetivos. Así es que… ¿por qué juzgamos como bueno o malo tan a la ligera?

Sé una persona justa, no pierdas tu esencia
A veces estar inmersos en un profundo dolor nos precipita al barranco de los prejuicios y de los tópicos. Cuando sucede esto, solemos cegarnos por el dolor de nuestras heridas y no por lo bondad que en otras circunstancias nos caracteriza.

A través del perdón y de la comprensión podemos conseguir que cualquier persona sume aun partiendo de sus malas acciones o palabras. Somos nosotros los que damos validez a los demás, por lo tanto somos nosotros quienes elegimos de qué manera queremos aprender.

Tomar conciencia de que muchas veces juzgamos demasiado alegremente nos ayudará a eliminar de nuestra vida lo realmente dañino y negativo. Pensándolo así, a la larga nunca nos arrepentiremos de ser personas coherentes y justas.

Lo importante no es sumar años de vida, sino vida a los años

Nuestro presente ha sido sembrado con las semillas del pasado. Por esta razón y dado que ya no podemos hacer retroceder las manecillas de nuestro reloj, es el momento de convertir nuestro presente en un buen futuro.

Solo nosotros podemos lograr vivir en plenitud, cuidarnos y disfrutar de cada día, siempre y cuando sea a nuestra manera. Somos los responsables de lidiar con nuestras propias guerras y ponerle entusiasmo a nuestras andanzas.

Para sumar vida a nuestros años no se nos pasa el arroz; por eso, debemos tomar conciencia de que cada sonrisa que acumulemos será un orgullo el día de mañana cuando miremos al pasado.

Borrón y sonrisa nueva
Cuando menos nos lo esperamos, todo puede salir bien. Por eso, cada día tenemos en nuestras manos la decisión de vestirnos con una sonrisa o con una triste decepción. Somos nosotros quienes determinamos lo que merece la pena y lo que merece la alegría en nuestra vida.

Una persona no envejece cuando se le arruga la piel, sino cuando se le arrugan sus sueños y sus esperanzas. En esto poco tiene que ver la cantidad de años que haya vivido, pues en realidad la suma de sus actos y de su espíritu se resume en la persecución de sus metas e ideales.

Podemos ponerle ganas a todo aquello que nos aporta y que nos suma a la vez que dejamos de lado todo lo que nos resta. Destierra de tu mente el “no puedo” y proponte que normalmente el obstáculo principal en tu vida es la edad. Piensa que cuantas más disfrutes de los mares que surcan tus sonrisas, más grande se hará tu alma y tu corazón.

Porque el brillo de nuestra mirada crece y enriquece, haciendo que no perdamos la ilusión de vivir aunque nos falten las fuerzas. Haz que cada año de tu vida surque tu piel, convierte en eterno cada segundo de tu vida y no renuncies al placer de sentir un golpe de aire fresco en tu rostro.

No permitas que la amargura le gane la batalla a tus ganas, mira con orgullo tu vida, sonríele siempre que puedas y gana un lugar tranquilo en el que dormir junto a tu paz interior. Recuerda que estamos gozando de un viaje sin retorno.

Cómo hacer limonada de lavanda para acabar con el dolor de cabeza y controlar la ansiedad

Desde hace muchos años la lavanda se utiliza para aliviar los nervios, tratar el estrés, combatir la depresión y, en general, relajar el cuerpo cuando hay tensión como consecuencia de un día pesado. Para aprovechar sus beneficios casi todos la utilizan en aromaterapia o infusión.

Sin embargo, hoy te traemos una propuesta diferente que te permite aprovechar todos los beneficios de la lavanda para combatir los dolores de cabeza y tratar la ansiedad. Esta limonada de lavanda será tu remedio favorito:

Ingredientes

1 taza de miel (335 g)

12 tazas de agua (3 litros)

1 gota de aceite esencial de lavanda

Zumo de 6 limones

Ramitas de lavanda para decorar

Preparación:

Agregar todos los ingredientes en una jarra, mezclar bien y refrigerar un par de horas antes de consumir. Si es necesario, le puedes agregar más agua o miel.

El aceite esencial de lavanda puro tiene propiedades curativas que proporcionan alivio especialmente cuando se siente tensión en el cuerpo. La eficacia del aceite esencial de lavanda se debe a sus más de 150 componentes activos, que actúan de manera inmediata para relajar y calmar en esos momentos de tensión y ansiedad.

¡Cuéntanos si te alivia el dolor de cabeza y controla la ansiedad!

Cada vez iré sintiendo menos y recordando más

Con el paso del tiempo aquel dolor que sentimos por la muerte de una persona querida, por la marcha de alguien a quien amábamos, por una desilusión con algún amigo, se atenúa, se diluye y comenzamos a recordar los momentos felices, las sonrisas y a sentir las caricias de las imágenes del pasado.
Con el paso del tiempo, de los días, de los años, nuestros sentimientos se suavizan y fabricamos nuestros recuerdos.

¿Dónde nacen nuestros sentimientos?
Los estudios realizados en relación al cerebro han demostrado que las emociones humanas nacen en el sistema límbico, un conjunto de estructuras que incluyen el hipocampo y la amígdala, entre otras.
Desde el sistema límbico se controla una serie de funciones que incluyen las emociones, la atención, el placer, la memoria, la adicción etc.

¿Podemos gestionar nuestros sentimientos?
A veces, pensamos en los sentimientos como algo oscuro o que no se pueden cambiar porque no nos suelen enseñar educación afectiva. Es muy habitual pensar que no podemos modificar lo que sentimos.
Los sentimientos derivan de las emociones que nos produce una determinada situación o una persona y las emociones se pueden gestionar a través de la inteligencia emocional.
El término inteligencia emocional fue popularizado por Daniel Goleman en su libro “Inteligencia emocional”. La inteligencia emocional es la capacidad de ser consciente de las emociones y gestionarlas adecuadamente para que no paralicen la relación con los demás o con el mundo en general. Daniel Goleman engloba las emociones básicas en seis categorías, que son las siguientes:
-Felicidad: Sensación de plenitud, alegría y goce.
-Tristeza: Es la sensación de desasosiego y vacío, decaimiento, desmotivación, que suelen estar provocadas por una pérdida.
-Enfado: Es la percepción provocada por un obstáculo, una ofensa o una molestia.
-Sorpresa: Es la sensación ante un suceso inesperado que puede ser positivo o negativo.
-Miedo: Alteración del ánimo que produce angustia ante un peligro o un perjuicio, ya sean reales o imaginarios.
-Disgusto: Incomodidad por algo que produce molestia o desagrado.

¿Cómo controlar nuestras emociones?
Uno de los sistemas para controlar las emociones es el Método Sedona que consiste en liberar emociones de forma rápida. Se trata de hacerse cinco preguntas:

1.- ¿Podría aceptar lo que siento? Piensa en lo que te preocupa, en lo que sientes y deja que tus emociones y sentimientos fluyan, permítete sentir todo lo que necesites.

2.- ¿Podría soltar lo que siento? Se trata de saber simplemente si es posible.

3.- ¿Lo haría? Es decir, ¿estoy dispuesto a hacerlo?

4.- ¿Cuándo? Es una simple invitación a soltar lo que sientes.

5.- Repite los cuatro pasos anteriores hasta que te liberes por completo de tus sentimientos

EMPEZAR Y RECORDAR
Recordar es una palabra que proviene del latín “recordari” formada de “re” nuevo y “cordari” corazón. Por lo tanto, recordar significa volver a pasar por el corazón.
Cuando comenzamos a recordar a una persona que se ha marchado, a una pareja que nos ha dejado, volvemos a pasar por nuestra mente y nuestro corazón todo lo que vivimos y tendemos a recordar los momentos felices, las situaciones que nos hicieron sonreír.
Un grupo de científicos de Birmingham y Cambridge publicaron en el mes de marzo de este año, un estudio por el que se demostró que solo nosotros controlamos lo que recordamos y lo que olvidamos, que el olvido no es algo pasivo.
Para aprender a controlar los malos recuerdos se pueden seguir tres sencillos pasos que nos permitirán continuar con nuestras vidas y disfrutar de nuestro presente y de nuestro futuro:
-ACEPTAR
No podemos cambiar el pasado, pero sí el presente y el futuro, por lo que es necesario dejar atrás los momentos del pasado que nos hacen daño y vivir el presente liberándonos de toda la culpa.
-APRENDER
De todas las experiencias de la vida se aprende, sean positivas o negativas. Nuestra existencia es un continuo aprendizaje, por lo que busca lo que te enseña cada recuerdo negativo y aprende de ello para continuar con tu vida.
-PERDONAR
Perdona a los demás y perdónate a ti mismo. Es una forma de poner un límite a un recuerdo negativo y seguir adelante disfrutando plenamente de cada momento.

Dramatizar tus problemas solo los empeora

Cuantas veces hemos dicho “Estás haciendo de este problema un mundo”, “no es para tanto” o “cambia la forma de pensar y se va a arreglar”…

No sabemos exactamente si esas frases han ayudado o no, pero a veces alguna actuación de los demás nos desespera y no sabemos cómo hacerles ver que una actitud tan negativa está empeora el problema, en lugar de arreglarlo.

Lo mejor que podemos hacer cuando el problema no nos atañe a nosotros es la escucha, eso nos dará la información para llegar a saber porqué realmente ese problema le afecta tanto y así, desarrollaremos la empatía en base a lo que conocemos.

Es una buena actitud respecto a los demás pero… ¿Qué pasa cuando las situación desagradable la estoy viviendo yo?

Cuando alguno de nosotros vive una situación desagradable y la afronta, de ese primer afrontamiento del problema o de ese choque inicial va a depender que lo “procesemos” mejor después.

Una vez más, va a depender claro está del apoyo social con el que contemos y de unas estrategias psicológicas que cada uno de nosotros podemos poner en marcha para lograr sufrir menos y llegar a estar bien lo antes posible.

PROBLEMAS VITALES Y AFRONTAMIENTO.

La vida golpea a veces demasiado fuerte. Si es algo inesperado, quizás todos nuestros recursos personales y espirituales no estén preparados y no podamos enfrentar adecuadamente el dolor.

En esas situaciones aparece el estrés. Al no ser abordadas correctamente las emociones en un principio porque nos han sobrepasado, la situación de malestar puede prolongarse.

Por no saber encajar desde el principio y de forma adecuada un problema en nuestra vida, creemos que hemos perdido el control sobre él y lo analizamos muy negativamente, como si las secuelas fuesen a ser irreversibles y el daño no se pudiese revertir o aminorar.

Hemos convertido inconscientemente nuestra situación en algo peor de lo que en principio era. No pasa nada, vamos a buscar esos recursos que nos faltaron tras ese impacto inicial para hacer frente a la situación actual con mayor empoderamiento. Vamos a “desdramatizar”.

 

 

PASOS PARA DESDRAMATIZAR UN PROBLEMA
Intenta:

• Leer información veraz que deje de lado el catastrofismo.
• Rodearte de personas que han vivido algo parecido y que ya no están afectadas por ese suceso o problema que ocurrió en sus vidas. Habla con ellas, y quédate con lo útil para ti.
• Busca el cariño, no finjas no necesitar apoyo emocional, porque un engaño no puede mantenerse mucho tiempo y tu malestar puede salir a la superficie cuando menos te lo esperas.
• Es el momento de la gratitud. Agradece todo lo que tienes porque será el estímulo y la base donde apoyarte para levantar y seguir caminando.
• Da un repaso a tu historia y a situaciones familiares vividas con anterioridad. Identifica qué te ayudó y qué te perjudicó para poder pasar la página por completo.
• El tiempo es tu aliado, pero no quieras “rebobinar hacia delante”. Él tiene su ritmo para hacer que la herida cure, no se puede imponer el que nosotros deseamos, sino dejar que actúe conforme necesitamos.
• Deja de “rebobinar hacia atrás”, de situarte continuamente en el momento anterior a que ocurriera el problema. No conseguirás nada, no cambiarás nada. Solo cuentas con este tiempo actual para hacer cambios.
• Practica la humildad en tu vida. Vas a aprender mucho de lo sucedido solo si no adoptas una actitud arrogante o vengativa. Recuerda que superando todos estos baches, llegará un momento en el que digas que ” De tanto pasarlo mal, ahora solo disfruto de la vida”.

DE LOS PROBLEMAS SE APRENDE, DE LOS DRAMAS NO

Nadie es sabio ni vidente en esto de saber vivir bien, solo se empiezan a tener claras algunas cosas cuando ya las hemos vivido. Ahora es tu momento para sacar lecciones que te ayuden ante el próximo tropezón inevitable.

Recuerda que por mucho que corras tu verdadero yo siempre te alcanza. Así que no adoptes una actitud fingida que pronto se desmoronará.

Que esa historia pasada se adapte a tu personalidad, a tus valores a tus cogniciones a la hora de integrarla en tu mente. De esa forma, podrás continuar con su huella sin que duela y sin fingir.

Por todo ello, no caigas en el drama y el victimismo reiterativo a la hora de enfrentar tus problemas… aunque a veces quieras abrazarlos porque parecen el único alivio inmediato.Te pondrá las cosas más difíciles en un futuro, que es lo que inmediatamente a todos nos toca vivir.

Historia y Jazz en el cementerio de Geloria

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Surgen nuevas iniciativas en Torrelavega tendentes a recuperar la historia del cementerio municipal de Geloria, el más antiguo de la ciudad, situado en La Llama. En esta ocasión se trata de una visita guiada y un concierto de Jazz Manouche que tuvo lugar el pasado sábado 5 de septiembre, a las ocho de la tarde, con entrada gratuita y al cual acudieron dos centenares de personas. La organización y patrocinio corrió a cargo de Funcantabria, y contó con la colaboración del Ayuntamiento de Torrelavega.

El camposanto de Geloria guarda en su interior dos siglos de historia de Torrelavega y el encargado de relatarla, de forma resumida, fue Tomás Bustamante, cofundador del Grupo de Opinión Quercus. Para finalizar la visita, los participantes pudo disfrutar de la música del grupo de Jazz Manuoche “The Manouchers”, que actuó en la entrada del cementerio.

Miguel Ángel Díaz, presidente de Funcantabria, apuesta por la realización de eventos que ayuden a «dinamizar» la ciudad, devolviendo así a la sociedad torrelaveguense algo de lo mucho que recibe de ella.

TU DISFRUTE EMPIEZA HOY

El cambio, el que cada uno de nosotros podemos hacer en nuestra vida para hacerla más rica, más agradable, más acogedora, más feliz… en definitiva, para disfrutar más de cada segundo del día y contagiar nuestra actitud a los que nos rodean. ¿Te atreves con unos cambios? Si es que sí, apunta esta fecha en el calendario porque ¡el disfrute puede empezar hoy!
1. Disfruta de las cosas que sí tienes y abandona ese continuo estado de insatisfacción que te acompaña. Ser ambicioso no es malo, pero estar siempre deseando lo que no se tiene genera un permanente descontento con el que es muy difícil convivir.
2. Distingue lo verdaderamente importante de todo lo que, a menudo, consideras urgente. ¡Descárgate de obligaciones que conviertes en urgentes, pero que, en realidad, no son importantes! Es necesario cumplir con el trabajo, con la familia, con los amigos…pero siempre piensa antes: ¿esto que tanto me preocupa es verdaderamente importante? ¿Va a hacer mi vida y la de los demás mejor? Y si puedes, ¡delega!
3. Aprovecha lo que has calificado como ‘fracaso’. ¿Te has parado a pensar que se puede salir fortalecido de una situación que no se ha producido como querías? Un fracaso puede ser enriquecedor, genera experiencia, desarrolla tu creatividad, aprendes qué debes hacer diferente en situaciones parecidas… (¡Sigue tú!)
4. Busca personas que enriquezcan tu vida y aléjate de aquellas que no lo hacen, que no te aportan satisfacción o aprendizaje y que sólo despiertan pensamientos negativos. ¡Escapa de ellas y dedica tu tiempo a los que verdaderamente te hacen sentir bien!
5. Persigue lo que verdaderamente amas y ¡hazlo! Hazlo todas las veces que puedas. Intenta trabajar en algo que te gusta, encuentra tu afición favorita, tu deporte… No dejes de buscar hasta que lo encuentres…No abandones esa búsqueda. ¡Verás que es maravilloso vivir la vida de forma apasionada!
6. Ayuda a los que más lo necesitan. No se trata sólo de una ayuda material. Pasa tiempo con tus mayores y aprende de ellos, juega con los pequeños, escucha a ese amigo que está en horas bajas, prepara un fin de semana de ensueño para los tuyos… ¡Verás como recibes más de lo que das!
7. Repasa cada noche todo lo bueno que ha habido en tu día… ¡y agradece, agradece y agradece!
8. Aprovecha ese momento de relax para trazarte metas, objetivos que te permitan seguir creciendo como persona…ambiciosos, pero alcanzables. ¡Verás qué bien te sientes cuando los vayas consiguiendo!
Recuerda: Tu disfrute empieza hoy ¿te atreves con estos cambios?